Validez de las insulinas fuera de la nevera

Las personas diabéticas que utilicen insulina deben recibir la información necesaria acerca de su conservación. Además de saber administrarla de forma correcta, también es muy importante saber cómo hay que almacenar la insulina para que la hormona no se altere y deje de cumplir su función.

 

¿Puede estar la insulina fuera de la nevera?

La insulina debe estar refrigerada para que se conserve de forma correcta. Sin embargo, pueden estar durante un tiempo determinado a temperatura ambiente. ¿Cuanto tiempo? Esto depende del tipo de insulina y de la marca comercial, pero hay que tener en cuenta que es muy importante no sobrepasar el tiempo indicado, ya que corremos el riesgo de que puedan crecer bacterias en el interior del vial y alterar la insulina, con lo que dejará de ser funcional.

 

¿Cómo se debe almacenar la insulina?

Lo recomendable para conservar la insulina en casa es:

  • En la nevera a una temperatura entre 4 y 8ºC y sin tocar las paredes del frigorífico para evitar su congelación. La temperatura de almacenamiento de la insulina nunca debe bajar de los 2ºC, ya que en tal caso pierde su efectividad.
  • La insulina nunca debe congelarse. Si se congela se estropea. Si en algún momento se ha congelado no debe de utilizarse.
  • Debe conservarse dentro del envase original para protegerla de la luz.

¿Y en el transporte de la farmacia a casa?

No es necesario que lleves una nevera portátil para transportar la insulina cuando la recoges en la farmacia. Eso sí, intenta que el transporte sea en el menor tiempo posible y cuando llegues a casa mente la insulina rápidamente en la nevera.

¿Cuánto tiempo pueden durar las insulinas fuera de la nevera?

Existen dos parámetros clave que hay que tener en cuenta para almacenar la insulina en buen estado: la temperatura y el tiempo. La insulina nunca debe exponerse a temperaturas superiores de 25 o 30 ºC, según el tipo de insulina. En ninguno de los casos debe superarse los 40 ºC. En tal caso hay que desechar la insulina.  Además  de la temperatura límite hay que tener en cuenta el tiempo máximo al que pueden aguantar sin refrigeración, que va a depender de cada producto. Por ejemplo, en el caso de Actrapid vial (40 unidades internacionales/ml) puede conservarse un máximo de cuatro semanas por debajo de 25ºC y en el caso de Actrapid Penfill, Actrapid InnoLet y Actrapid FlexPen el tiempo máximo son seis semanas por debajo de los 30ºC.

 

Ante la duda sobre como almacenar la insulina os aconsejamos que leáis detenidamente las indicaciones del fabricante o consultéis en nuestra farmacia.

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